Estos novedosos sistemas trabajan con un motor de corriente continua a diferencia de los tradicionales que lo hacen con un motor de corriente alterna. Este cambio le proporciona al equipo un ahorro energético y un rendimiento del 100 % en el arranque.
Otra ventaja que ofrecen es que regulan la potencia frigorífica necesitada variando la potencia ejercida por el motor, con el consiguiente ahorro energético.